Casadó, la venta que financia la inscripción de Gerard Martín en el Barça

El FC Barcelona sigue en plena carrera contrarreloj para resolver su situación con el Fair Play financiero antes de que se cierre el mercado el próximo 1 de septiembre. En este escenario, Marc Casadó se ha convertido en la “palanca in extremis” que podría aliviar las cuentas del club. Según informan Mundo Deportivo y Sport, el centrocampista de 23 años está en la rampa de salida, con West Ham y Wolverhampton muy interesados en su fichaje.

El Barça lo ha tasado en 30 millones de euros, una cifra que coincide con el valor que le asigna Transfermarkt. Los ingleses estarían dispuestos a llegar a esa cantidad, pero el futbolista no tiene claro abandonar el club de su vida. Criado en La Masia y culé confeso, Casadó sabe que tendría minutos si se queda, aunque en la jerarquía actual parte por detrás de Pedri, De Jong, Gavi, Bernal o Fermín. Su decisión final dependerá de si prima su ambición de jugar más o la posibilidad de consolidarse en el primer equipo.

Gerard Martín toma ventaja

En paralelo, el Barça trabaja en la inscripción de los jugadores pendientes. Con las salidas de Oriol Romeu e Iñaki Peña en el aire, la prioridad inmediata es dar entrada a Szczesny y Gerard Martín. Según Marca, el defensa tiene más opciones de ser inscrito antes del próximo partido frente al Levante, ya que el Fair Play liberado por la posible rescisión de Romeu bastaría para registrarlo.

Gerard Martín, que la temporada pasada disputó 42 partidos con el primer equipo, es pieza clave para Hansi Flick, que valora su polivalencia: puede actuar como lateral izquierdo en lugar de Balde o como central zurdo tras la marcha de Iñigo Martínez. El técnico alemán ha presionado para que el joven esté disponible cuanto antes, consciente de que su papel será fundamental en la rotación defensiva.

Un equilibrio delicado

La doble operación refleja la situación límite del Barça: necesita liquidez y margen salarial para inscribir a todas sus piezas, pero al mismo tiempo no quiere desprenderse de talentos formados en casa. Si Casadó acaba saliendo, el ingreso serviría para asegurar inscripciones inmediatas y aliviar tensiones económicas. En cambio, si decide quedarse, el club tendrá que seguir ajustando cuentas con salidas como las de Romeu o Peña.

En cualquier caso, el cierre de mercado se presenta frenético en Can Barça, con las últimas decisiones marcando no solo el presente, sino también el futuro deportivo y económico de la entidad.

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