Carta abierta a Ricky Rubio

Ricky Rubio, con la camiseta de Ribas, presente en el Olímpic / Valentí Enrich

Querido Ricky:

Después de seguir atentamente la entrevista que concediste hace unos días Jordi Évole donde explicabas todas tus vivencias, -algunas de ellas amargas-, a lo largo de tu extensa y exitosa carrera profesional, recuerdo que cerraste esa charla a medida con el mediático periodista catalán asegurando que “quiero jugar a basket, pero no puedo”.

Sin duda, una frase contundente donde parecías apuntar que tu carrera profesional estaba a punto de cerrarse a tenor de todo lo que explicaste sobre lo difícil que es convivir con el éxito deportivo y al mismo tiempo, tratar de ser una persona normal como el resto. Ese es el precio de haber jugado al máximo nivel en toda tu carrera y también, no lo olvides, de haber asegurado el futuro económico de tu familia, hijos y posiblemente, nietos también.

Este lunes nos despertamos con la exclusiva de mi compañero Xavi Ballesteros que has cambiado de opinión y quieres volver a jugar al máximo nivel, pero no en el Barça, que quizá no te trae los mejores recuerdos recientes, pero sí en el Joventut, el club que te lanzó al profesionalismo siendo apenas un niño y con la ilusión renovada después de dar la sensación en el último año, de haberla perdido por completo.

Del silencio a la vuelta

Ante todo celebro que finalmente te hayas decidido a volver a jugar después de haber estado en silencio muchos meses, con un primer ‘amago’ de regreso a la Penya que finalmente no fructificó por unas exigencias que el club no podía asumir y que llevaste a ridiculizar a un compañero de mi profesión en tus redes sociales por avanzarse a la noticia.

Espero, sinceramente, que esta vez se materialice de verdad tu vuelta a la competición, aunque siento decirte que seguirás siendo el Ricky Rubio del que todo el mundo habla desde los 14 años, y que, por supuesto, los medios te seguiremos de cerca, y serás igualmente escrutinizado por todo el mundo con la camiseta del Joventut, y muy a pesar tuyo, obviamente.

No sé qué ha cambiado del Ricky que ha estado un año en el deseado anonimato a volver a ponerse en el foco, pero has tomado esa decisión y tienes que asumir lo que significa y a los que nos gusta el baloncesto, aplaudimos. Si finalmente se confirma tu vuelta, intenta disfrutar de nuevo del basket y de todo lo que le rodea. Recuerda que es el precio que debes pagar por ello, lleves una o 20 temporadas en la élite.

Atentamente,

Un aficionado al basket

Fuente