Carboni, la esperanza del Inter tras ocho meses lesionado
En el momento de máxima tensión, perdiendo ante Urawa Red Diamonds y con pie y medio en la eliminación del Mundial de Clubes, el rumano Cristian Chivu apostó para la remontada (2-1) por el argentino Valentín Carboni, que llevaba 8 meses sin competir por una lesión de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.
Le salió a la perfección la jugada porque, apenas 20 minutos después, Carboni se vistió de héroe con un gol en el 92 que evitó el desastre ante el conjunto nipón y mantiene al Inter con muchas posibilidades de pasar como primero de grupo en el Mundial de Clubes, tras el empate inicial ante Rayados de Monterrey (1-1) y esta última victoria, la primera tras el desastre en la final de la Champions League ante el PSG (5-0).
Buena relación Chivu-Carboni
No fue tampoco una confianza ciega la de Chivu. No se la jugó a un jugador desconocido que apenas ha entrenado un par de veces con el primer equipo. No. Carboni, de 20 años, tiene muy buena relación con el rumano, pues fue su entrenador en la cantera interista, en el equipo Primavera que se enfrenta al resto de categorías inferiores de grandes equipos en Italia.
Ahí coincidieron dos temporadas, la 2021-22 y la 2022-23. Forjaron una buena relación de confianza que desarrolló el juego de Carboni, una perla del Inter que llegó a jugar minutos en 2023 con la camiseta del primer equipo y que en 2024 ganó la Copa América con Argentina.
La grave lesión con el Marsella
Su contrastado talento le abrió muy pronto las puertas de la élite. El Inter quiso darle espacio, minutos para en un futuro volver a repescarlo. Primero cedido al Monza en Serie A, en cuyas filas jugó 32 partidos y marcó 2 goles en su posición habitual, en el centro del campo pero cerca del área.
Y después, otra vez cedido, al Olympique de Marsella, el gran salto a un histórico de Francia.
Tenían todo previsto tanto el club como el jugador para marcar el camino correcto con Carboni. El Marsella estaba construyendo su regreso a Europa con un entrenador italiano, Roberto de Zerbi.
Apuntaba a ser protagonista pero una lesión en el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda nada más empezar, en octubre de 2024 durante una concentración Argentina, acabó con sus posibilidades de asentarse en la liga francesa.
Regreso al Inter y llega su gran ocasión
Poco después, el Inter y el Marsella acordaron el fin de la cesión en febrero de 2025, por lo que volvió a Milán para completar su recuperación.
Fue un golpe muy duro para Carboni. También para el Inter, que tenia muchas esperanzas en su jugador. La incertidumbre nubló su futuro pero este sábado, en Seattle, Carboni disipó cualquier duda con su gran actuación, en la que pareció un jugador totalmente sano, sin síntomas de haber estado fuera 8 meses.
Favorecido por la situación de la delantera interista, donde el austríaco Marko Arnautovic y el argentino Joaquín Correa dejaron ya el club; el francés Marcus Thuram está lesionado; y el iraní Mehdi Taremi bloqueado en su país por el conflicto con Israel, aprovechó mejor que nadie sus minutos como centrocampista llegador, una de sus mejores facetas.
Alimentó el resurgir del Inter con la calma de un veterano desde el centro del campo, pero con el atrevimiento de un joven que quiere ganarse un puesto. Empató el Inter con una chilena espectacular de Lautaro Martínez y el equipo italiano se volcó en ataque hasta que, en el 92, donde otros hubieran sido arrastrados por el caos del área, el puso con cautela el interior de su bota de derecha para encontrar el único hueco y completar la remontada.
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REDACCIÓN
La perla argentina del Inter volvió por todo lo alto. Carboni quiere recuperar el tiempo perdido y, teniendo en cuenta la complicada situación de los ‘nerazzurri’ en el banquillo, se postula como la gran esperanza de Chivu para, de momento, las segundas partes.
