Barça | Dani Olmo volvió a tiempo para romper el muro del Espanyol con un golazo
Dani Olmo (27 años) regresó a tiempo para darle al Barça el gol decisivo para romper el derbi en el minuto 86, un tanto de una bellísima factura que dejó clara la clase del mediapunta de Terrassa. Y es que su disparo describió una preciosa curva hasta entrar por la escuadra izquierda de Dmitrovic, el buen portero del Espanyol, y poner el 0-1 en el marcador a muy poco del final.
El derbi era especial para Dani Olmo porque regresaba al equipo después de superar una lesión de hombro, una luxación que curiosamente llegó justo después de marcar el 2-1 ante el Atlético de Madrid en el partido de Liga en que los azulgrana se impusieron a los rojiblancos en el Spotify Camp Nou. El de Terrassa cayó mal tras batir a Oblak y ya tuvo que irse del campo por culpa de su lesión en el hombro izquierdo.
Los médicos del Barça y el jugador optaron por un tratamiento conservador con la intención de que, un mes después, estuviese de nuevo a disposición de Hansi Flick. Y a pesar de que se especuló con que no llegase al derbi, ni Dani, ni Flick y el Dr. Pruna tuvieron dudas. Ese era el día marcado para el retorno y, aunque en el regreso de las vacaciones de Navidad empezó trabajando separado del grupo en las primeras sesiones para evitar contactos peligrosos, el objetivo de jugar en Cornellà-El Prat estaba fijado.
El plan era que estuviese en el banquillo esperando su oportunidad en la segunda parte si las cosas estaban complicadas. Raphinha actuó en la posición de mediapunta de titular pero no acabó de encontrar un buen ‘feeling’ con el balón durante el partido. A los 64 minutos, Flick decidió que ya tocaba meter piernas frescas en el campo y el triple cambio fue estelar: Olmo, Lewandowski y Pedri, al campo para darle al equipo el último impulso que transformase en victoria el empate que estaba amarrando un excelso Joan Garcia. Y tras una gran acción de Fermín en la génesis de la jugada, Olmo firmó el 0-1 y enmudeció la caldera de Cornellà-El Prat.
El onubense recibió un balón de espaldas a portería en el centro del campo y con un giro hacia su derecha ya se deshizo de la pegajosa marca de Cabrera. Luego inició un sprint mirando con el rabillo del ojo a Olmo y cuando había arrastrado a los defensas lo suficiente le cedió el balón al de Terrassa, que se había quedado algo retrasado al borde la frontal escorado hacia la derecha del área. Fermín le dio el balón y Dani tuvo el segundo de tiempo necesario para acomodar su cuerpo como sólo los jugadores finos y técnicos pueden hacerlo y para darle con el interior de su pie derecho para generar una rosca hipnótica que dejó como una estatua de sal a un enorme Dmitrovic mientras el balón se colaba por su escuadra izquierda.
Tras el gol, Olmo hizo su celebración habitual, la misma del baloncestista NBA Damian Lillard simulando que señalaba con su dedo índice un reloj en su muñeca izquierda. Era la hora de Dani Olmo en el mejor momento y en un gran escenario tras una lesión que le había dejado un mes de baja. Con este tanto ya son 5 los que suma esta temporada en los 18 encuentros en que ha participado, en los que ha dado además dos asistencias de gol. Hace un año, por sus problemas de inscripción el de Terrassa acaparó la atención la previa de la noche de Reyes. Esta vez le ha dejado un gran regalo a los culés y carbón para los ‘pericos’. Además, lo pudo celebrar a lo grande con su amigo Joan Garcia en un partido muy especial para el portero. Es lo que hay.
