Atlético: De Wanda a Apollo: una década de crecimiento con Simeone como figura clave
El Atlético de Madrid ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años. Y este cambio no podría entenderse sin la figura de su entrenador, Diego Pablo Simeone. Un desarrollo a nivel institucional que ha sido impulsado por lo que ocurría en el terreno de juego y que ha desembocado en la venta del club rojiblanco a Apollo Sports Central, que se hará con la mayoría de las acciones de la entidad a cambio de unos 1.300 millones de euros, dado que la valoración del Atlético en estos momentos es de 2.500 millones.
Baste señalar que cuando el Cholo llegó al banquillo rojiblanco, el valor del club era de unos 260 millones. Cantidad que en 14 años se ha multiplicado por diez, lo que pone de manifiesto la trascendencia que ha tenido el preparador argentino en este crecimiento.
Lee también
«Al final, nosotros queremos ganar todo lo que hay, todas las competiciones»
Chema G. Fuente
Eso ocurrió en 2011. El Atlético aún no ocupaba el lugar de ahora, ni dentro ni fuera del terreno de juego. En 2012 llegaron los primeros títulos de Simeone (Europa League y Supercopa de Europa). 2103 fue el año en el que se volvió a ganar al Real Madrid, y valió una Copa del Rey. Y 2014 el año de LaLiga de Godín en el Camp Nou y de la final de la Champions en Lisboa. El desarrollo del equipo a nivel deportivo era una realidad.
En los despachos no se acompañaba ese crecimiento pero todo empezó a cambiar en 2015, cuando Wanda entró en el club haciéndose con el 20% de las acciones. Una inyección que sirvió para impulsar la construcción del Metropolitano, al que la empresa china dio nombre en su inauguración en 2017. Luego se saldría. Justo antes, Quantum Pacific Group había adquirido una participación del 15% del accionariado. Los inversores llamaban a la puerta de un Atlético que ya empezaba a crecer en los despachos.
Con el nuevo estadio, los ingresos comenzaron a dispararse. El club inaugura su ciudad deportiva de Alcalá de Henares (2019), sede hoy en día del Atlético Femenino y del Madrileño de Fernando Torres. A la vez se funda el Atlético Ottawa, segunda franquicia de la entidad en el extranjero tras la del Atlético San Luis, dos años antes.
Lee también
Achane, sobre el Metropolitano: «El estadio es increíble»
redacción
En 2021 se forma Atlético HoldCo, holding en el que figuraban Miguel Ángel Gil Marín, Ares Managment y Enrique Cerezo y que tenía el control del club. Con esto se permite realizar ampliaciones de capital, a la vez que se firma el acuerdo de LaLiga con CVC Capital Partners. El estadio toma como nombre Cívitas. Y más recientemente Riyadh Air, que paga entre 30 y 40 millones de euros por año.
Después se presenta el gran proyecto del Atlético de Madrid, el sueño de Miguel Ángel Gil Marín, la Ciudad del Deporte. Estamos en 2021 y el equipo de Simeone logra el título de Liga, el de la pandemia, con los estadios vacíos. La pandemia afecta al club, como a todos, pero se repone.
El equipo sigue en Champions todos los años, lo que da unos ingresos necesarios para continuar con esta expansión. Y en 2023 se inician las obras de la Ciudad del Deporte, proyecto que hará entrar al club en otra dimensión. Mini estadio, centro de alto rendimiento, campo de golf, la piscina de olas más grande de Europa, pistas de pádel e instalaciones para los vecinos, hotel, centro comercial… Recientemente se anunció la construcción de un pabellón para conciertos donde se iba a levantar el centro acuático con capacidad para 20.000 espectadores.
Lee también
El Inter se siente agraviado respecto al Atlético, por la decisión de AFA
Chema G. Fuente
A su vez, los conciertos se suceden en el estadio, también los eventos. El Metropolitano ya es una referencia para el deporte y el ocio de la ciudad. Y mientras las obras avanzan a buen ritmo, surgen las primeras informaciones de la posible compra del club por parte de Apollo. En el Atlético admiten conversaciones y algún mes después se hace oficial la entrada del fondo de inversión estadounidense especializado en deportes en una entidad que ahora está valorada en unos 2.500 millones de euros, cuando hace tres lustros era diez veces menos.
Un crecimiento imparable y que aún no ha tocado techo, pues será mayor una vez finalizada la Ciudad del Deporte, con el deseo de todos de que ese desarrollo se vea reflejado también en el terreno de juego. Allí sigue mandando Diego Simeone, uno de los grandes ‘culpables’ de todo esto.
