“Aquí ha pasado algo raro”: La acusación que sacude el Balón de Oro
Mounir Nasraoui, padre del futbolista Lamine Yamal, ha encendido la polémica tras expresar su malestar por el resultado del Balón de Oro 2025, donde su hijo quedó en segunda posición, por detrás de Ousmane Dembélé. En una intervención por videollamada en el programa El Chiringuito, Nasraoui no dudó en poner en duda la transparencia del proceso de votación.
“No voy a decir robo, pero sí daño moral a un ser humano”, afirmó Nasraoui con evidente frustración. Para él, el talento de su hijo no admite debate: “Lamine Yamal es el mejor jugador del mundo con muchísima diferencia”. Aunque muchos podrían pensar que su juicio está condicionado por el vínculo familiar, él insistió: “No ya porque sea mi hijo, es que objetivamente es el mejor jugador del mundo”.
A pesar de que no utilizó la palabra “injusticia”, el padre del joven prodigio del FC Barcelona dejó entrever su desconfianza en la decisión final: “Tenemos que decir que aquí ha pasado algo raro”, sentenció, visiblemente molesto. Sin embargo, se mostró esperanzado y lanzó una promesa: “El próximo año es nuestro. El año que viene el Balón de Oro será español”.
Apoyo familiar en una noche agridulce
Durante la gala en París, Nasraoui estuvo acompañando a su hijo junto a su círculo más íntimo, entre ellos su madre Sheila Ebana, su abuela paterna y su primo Mohamed Abde. También posaron en fotos junto a figuras destacadas del entorno culé, como el presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, y la leyenda azulgrana Andrés Iniesta.
En redes sociales, el padre compartió una imagen junto a Lamine con un mensaje emotivo: “Somos sangre”. No es la primera vez que Nasraoui se muestra públicamente orgulloso de los logros de su hijo, pero esta vez, el sabor era agridulce.
Un premio cuestionado y una motivación renovada
La gala del Balón de Oro 2025 dejó un sabor de boca amargo para muchos seguidores de Lamine, quien, pese a su edad, ya ha protagonizado una temporada excepcional con el FC Barcelona y la selección española. Aunque quedó segundo, su crecimiento deportivo parece imparable, y las expectativas de cara al próximo año son más altas que nunca.
El gesto de su padre no pasó desapercibido y, aunque algunos lo tildan de polémico, otros lo ven como una defensa natural de un talento en ascenso. Lo que queda claro es que Lamine Yamal ha entrado de lleno en la élite del fútbol mundial, y su entorno no piensa quedarse callado si percibe injusticias en su camino hacia la cima.
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