Anulan un penalti a Raphinha en el último minuto tras consultar el VAR
El desenlace de la final de la Copa del Rey entre el FC Barcelona y el Real Madrid se vio envuelto en polémica cuando, en el último minuto del partido, Ricardo de Burgos Bengoetxea anuló un penalti señalado a favor del conjunto azulgrana tras consultar el VAR.
La jugada se produjo en una internada de Raphinha en el área. El delantero brasileño cayó tras un ligero contacto con Asencio. En un primer momento, De Burgos indicó el punto de penalti. Sin embargo, la intervención de Pablo González Fuertes desde la sala VOR cambió el rumbo de la historia.
El VAR desvela la simulación de Raphinha
Tras revisar las imágenes en el monitor, De Burgos detectó que no existía contacto en las piernas del azulgrana y que el ligero roce en la espalda no era suficiente para sancionar una pena máxima. Con decisión, el colegiado anuló el penalti y mostró tarjeta amarilla a Raphinha por simulación.
«No hay penalti. Es un piscinazo claro de Raphinha», explicaron los comentaristas de TVE durante la retransmisión del partido. Un criterio que compartió el equipo arbitral tras la revisión.
Una final tensa marcada por el VAR
El episodio fue el colofón de un encuentro tenso, en el que cada acción era analizada al detalle. La final ya había sido declarada de Alto Riesgo por la Comisión Antiviolencia, conscientes del clima de alta tensión que se respiraba entre los dos gigantes del fútbol español.
La actuación de De Burgos Bengoetxea, árbitro internacional desde 2018, fue enérgica y respaldada por la tecnología. La cancelación del penalti evitó un final aún más controvertido y certificó la importancia del VAR en el fútbol moderno.
El impacto de la decisión en el resultado final
La anulación del penalti dejó al Barcelona sin su última gran oportunidad para forzar la prórroga. El Real Madrid, que había logrado mantenerse firme durante los minutos finales, celebró el fallo arbitral como una victoria moral adicional.
«El VAR ha hecho justicia. No era penalti y no podía decidir una final así», aseguraban fuentes del club blanco a este medio tras el pitido final.
Un precedente para el futuro
La actuación de De Burgos, respaldado por González Fuertes en el VAR, sienta un precedente importante en la aplicación rigurosa de las normas arbitrales en partidos de máxima tensión. En otros duelos recientes, decisiones similares han sido objeto de ardua polémica.
Para Raphinha, en cambio, la noche terminó con el amargo sabor de una amonestación que podría marcar su recuerdo de una final donde soñaba con ser héroe y acabó señalado por una caída injustificada.
