362 días después de su lesión, Chimezie Metu regresa para rescatar al Gran Canaria en la ACB
Tras superar su lesión en el tendón de Aquiles, Chimezie Metu reapareció en su debut con el Gran Canaria, anotando 8 puntos en la derrota frente al Breogán
Chimezie Metu debutó con el Dreamland Gran Canaria tras 362 días lesionado / Miguel Henriquez
Albert de Gregorio Perpiñá
23 MAR 2026 18:45
Hay regresos que van más allá de los números. El de Chimezie Metu es uno de ellos. Porque no hace tanto -aunque en el deporte parezca una eternidad- salía del parqué del Palau entre lágrimas, con el tendón de Aquiles roto y la temporada hecha añicos. Ocurrió ante el Bayern Múnich, vistiendo la camiseta del FC Barcelona, y con la sensación de que todo se detenía de golpe.
Desde entonces, el camino ha sido largo y oscuro. Meses de recuperación, trabajando sin parar para volver a empezar casi desde cero. Sin focos, sin ruido. Hasta ahora. 362 días después, Metu volvió a una pista de baloncesto, y lo hizo defendiendo los colores del Dreamland Gran Canaria, iniciando una nueva etapa, con un objetivo claro: sentirse otra vez jugador.
Su reaparición dejó pequeños detalles del talento innato del ala-pívot de orígen nigeriano. La ausencia de Mike Tobey, baja por paternidad, dio cabida a que Metu inciara el partido dentro del quinteto titular. 14 minutos, 8 puntos, 3/7 en tiros de campo, 2 rebotes y la sensación de que el cuerpo responde. «Físicamente le he visto bien«, aseguró su entrenador, Jaka Lakovic. Y eso, después de una lesión así, ya es una victoria.
Casualidades del calendario, o quizás guiños del destino, su regreso coincidió con su 29 cumpleaños. A nivel individual, difícil imaginar un regalo mejor. Aunque en lo colectivo la historia fue distinta: derrota ante el CB Breogán (75-83) y la sensación de que queda mucho por hacer.
De luchar por Playoffs a evitar el descenso
El Gran Canaria no atraviesa su mejor momento. Lejos de ese equipo competitivo que cada año pelea por estar entre los mejores, hoy mira más hacia abajo que hacia arriba. La decimocuarta posición, con únicamente siete victorias en 23 jornadas y un margen mínimo de un triunfo sobre el descenso, dibujan un escenario de urgencia para los ‘amarillos’. No es habitual ver a este club en esta situación, pero la enorme competitividad que hay en el baloncesto español no permite relajaciones.
Metu ante una situación de urgencia
Ahí es donde entra Chimezie Metu. No como salvador, pero sí como pieza que puede cambiar el rumbo del equipo. Su perfil –físico, versátil, capaz de sumar puntos y energía en ambos lados de la pista– encaja como anillo al dedo en un ‘roster‘ que necesita recuperar sensaciones de inmediato. Si logra acercarse a su mejor versión, puede ser ese impulso que marque la diferencia en un tramo final que se presenta largo y exigente.
Quedan once jornadas. Tiempo suficiente para reaccionar, pero sin margen para despistes. Y en medio de esa lucha, el regreso de Metu no es solo una buena noticia: es una doble oportunidad. Para él, de volver a sentirse jugador. Para el Gran Canaria, de reencontrarse con su mejor versión.
